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Adriana Berra | Voluntaria y Donante

 

Desde pequeña siempre he tenido una pregunta que aún hoy no tiene respuesta.

Por qué algunas personas nacen en familias contenedoras con necesidades básicas insatisfechas, con oportunidades de crecer… y otras nacen en familias con carencias tanto espirituales como materiales, con pocas oportunidades para salir adelante.

Esta pregunta me llevó desde muy joven a trabajar y estudiar para lograr que todos desde el lugar donde nacen tengan igualdad de posibilidades.

En este camino me encontré con Hábitat para la Humanidad Argentina, compartiendo este deseo y considerando que si una familia sin recursos tiene una casa que lo cobije y acompañamiento social, todo será mucho más fácil.

Es mi deseo más profundo: seguir en este camino y colaborar en la medida de mis posibilidades a construir un mundo más justo e igualitario.

Gracias Hábitat por dejarme acompañarlos.

 

Palabras de su nombramiento como Miembro de Honor
Octubre 2019

 


 

Emanuel Lentini | Donante 

 

Apoyo a Hábitat para la Humanidad Argentina porque ayudan a la gente a ver sus propias capacidades para estar mejor… y le dan oportunidades de poner en práctica estas capacidades.

También porque hace visible el valor de trabajar por algo que uno o su familia necesita… hace visible el sentido del esfuerzo, y a la gente que tiene la oportunidad de participar de Hábitat, le cambia la vida.

 

Agosto 2019

 


 

Leo Hernández | Donante y voluntario

 

Es una pregunta que solo puedo responder pensando y sintiendo: tanto a  las familias que no pueden acceder a una vivienda adecuada como a los profesionales activos y comprometidos de HPHA.   

Cuando hace un poco más de 10 años tomé contacto con la organización, su misión y sus programas, comenzó un proceso de aprendizaje que me llevó a buscar comprender el desafío del acceso a la vivienda e involucrarme con la causa. Gracias a ese recorrido pude darme cuenta que, sin desconocer el rol indelegable del Estado en garantizar el derecho a la vivienda adecuada, solo con el compromiso de todos se podrán encontrar soluciones reales a uno de los grandes problemas sociales de nuestro país. HPHA nos ofrece la posibilidad de sumarnos a otras voluntades que a nivel individual, familiar y colectivo trabajan para lograr mucho más que casas.  

Acompañar a HPHA es sentirse parte de un ecosistema de personas e instituciones que trabaja para por una vivienda digna y alcanzable que genere oportunidades para que las familias puedan desarrollar todo su potencial. Gracias por la oportunidad de ser parte.

 

Julio 2019


 

St Paul’s, Bellingham

Este año recibimos una generosa donación de parte de St Paul’s, Bellingham, una iglesia de Seattle, Estados Unidos, gracias a la iniciativa de Steve McMinn, uno de nuestros grandes aliados.

La empresa de Steve tiene sobrantes de madera, que se venden al costo a las cooperativas de agricultores locales. Un amigo, Dick Whitmore, le provee a Steve las cajas de cartón para que vaya acumulando la madera que sobra. Se empaqueta y luego se lleva a las cooperativas. La ganancia de este trabajo es “pura” ya que la camioneta que usan para transportar la madera es prestada por otro amigo de la iglesia y tanto la gasolina como el tiempo es donado.

Este emprendimiento solidario de la venta de leña comenzó hace 10 años cuando la iglesia de Bellingham estaba juntando fondos para que los estudiantes de secundaria fueran a Guatemala para trabajar con una comunidad indígena. La hija de Steve era una de sus estudiantes y es así como Steve se acerco a Dick para proponerle este emprendimiento.

Hace un par de años dejaron de llevar a jóvenes a América Central pero siguieron con el emprendimiento de venta de leña donada, y ahora donan los ingresos a diferentes organizaciones internacionales, como Hábitat para la Humanidad Argentina.

Según las palabras de Dick “ninguno busca reconocimiento por hacer algo que Dios espera de nosotros”.

 

Junio 2019


 

Sergio Díaz Monnier | Voluntario y Donante

 

Tomé contacto con HPHA hace ya cuatro años a través de un voluntariado que organizó la empresa donde trabajo. Recuerdo que me sumé porque venía de haber pasado un año muy difícil en lo personal y había comprendido que parte de lo que tenía que hacer para estar mejor era destinar tiempo a los demás.

Al principio me pareció positivo sumarme a una jornada de ayuda social con otros compañeros de trabajo pero, una vez terminado el primer día de “OBRA”, entendí lo que realmente significaba que Yami y Leo me abrieran las puertas de su futuro “HOGAR” y me permitieran formar parte de algo tan valioso para ellos. Fue tal mi fascinación que, al otro día, conversando con mi equipo de trabajo sobre cuál había sido mi experiencia, decidimos al menos un día al año compartir un día de construcción con una familia.

Soy un convencido de que si queremos lograr un mundo mejor es necesario colaborar con otras personas a mejorar su calidad de vida. Para eso es importante no sólo ayudar, sino también fomentar, concientizar y crear el hábito en las personas que nos rodean.

Gracias Hábitat y gracias a todos los voluntarios y donantes por ser parte de este gran proyecto!

 

Mayo 2019

 


 

Laura Pelizzatti | Donante y Voluntaria

Desde que tomé contacto con HPHA sentí que todo granito de arena que podría sumarles tenía sentido en pos de anhelar transformar vidas a través de algo tan fundamental y a la vez tan difícil de obtener para la gran mayoría de nuestros connacionales como es un lugar digno para vivir, para crecer en familia, para desarrollar los propios dones y que nos permita aspirar a formar comunidad.

Es por ello que, en oportunidad de mi festejo de cumpleaños Nº 50 no dudé en pedirles a mis amigos que en vez de regalos, aportaran voluntariamente a esta organización para ayudarme a cumplir el sueño de que más personas accedan a la casa propia. Todos se sintieron muy motivados y a la vez, agradecidos por poder ser parte.

Les y nos auguro que aún en estos tiempos difíciles, no bajemos los brazos y persistamos en esta obra que nos enriquece el corazón cada día.

 

Abril 2019


 

Alberto Gurevich | Donante – Voluntario

Yo empecé a apoyar la misión de HPHA en 2013, a través de un voluntariado internacional de tres meses durante el cual conocí bien a fondo cómo funciona la organización. Vivo en Estados Unidos desde los 13 años de edad y en HPHA encontré una oportunidad de demostrar mi agradecimiento por la suerte que la vida me concedió y reanudar mis vínculos con el país donde nací. Colaborando con HPHA pude ver como muchas familias de recursos limitados obtienen una vivienda digna con la ayuda de voluntarios como yo, pero principalmente gracias a su propio esfuerzo.  Después de mi voluntariado inicial, sigo apoyando a HPHA durante mis visitas a la Argentina y con una contribución mensual que ayudara a muchas familias cumplir sus sueños.

 

Marzo 2019

 

 

Cintia y Martín están juntos hace 10 años y ambos nacieron en El Saladero. Son padres de Valentín, que ya cumplió 2, y ambos tienen distintos trabajos y cuentan con ingresos informales. Tienen el terreno desde hace cinco años, donde vivían en una casa chica de chapa y madera, un antiguo vagón de tren, que con mucho esfuerzo recuperaron para convertirlo en su vivienda.

 

Siempre con la ilusión de poder construir, la familia participó activamente en los Ciclos de Talleres y en las actividades comunitarias desde que HPHA inició sus actividades en alianza con DOW Argentina, hace tres años en Bahía Blanca. Con mucha constancia y esperanza se presentaron en tres ocasiones como postulantes para la Casa Semilla, y fue en diciembre de 2018 que recibieron la noticia de que habían sido seleccionados para la autoconstrucción.

 

Después de la inauguración de su nueva Casa Semilla, el pasado 18 de octubre, Cintia recuerda:

 

Conocimos a Hábitat hace tres años. Eramos poquitos porque la gente no cree, te dicen del proyecto y vos decís, es mentira. Hasta que no ves, no creés.

Eramos cuatro familias anotadas, y estaba mi hermana entre ellas hasta que Silvana salió seleccionada. Y yo dije, voy a seguir intentando, no me voy a quedar con los brazos cruzados. Tuvimos que esperar un año más, y me volví a anotar.

Volví a hacer los cursos de un mes que hay que hacer y volví a quedar preseleccionada con la familia de Carolina Salazar, que quedó seleccionada. Me puse feliz porque ella realmente lo necesitaba por sus hijos.

Y la tercera les dije, este año no me voy a anotar porque no quiero ilusionarme nuevamente, pero Marina (equipo HPHA) me insistió. 

 

En febrero de 2019 se realizó la Palada Inicial y comenzaron el proceso de autoconstrucción de la casa que fue terminada e estamos inaugurando por contar con todas las etapas finalizadas el viernes 18 de octubre de 2019.

 

Fue un año con muchas emociones. En diciembre firmamos el contrato y a fines de febrero empezamos con la palada inicial que fue lo más lindo: hicimos la platea y una semana después vinieron voluntarios de Estados Unidos (Programa de Aldea Global) y estuvieron trabajando en casa. Vinieron con la platea y cuando se fueron ya estaban todas las paredes.

 

Al momento de pensar en los agradecimientos, Cintia evoca a los voluntarios, a las brigadas de Dow, de Banco Patagonia y a su propia familia, sin la cual no hubiera podido encarar este cambio en su vida.

Iniciamos en el Barrio Los Ceibos un programa de plantado de arboles en el marco de una actividad comunitaria y participativa de movilización de vecinos y de voluntarios.

 

El principal objetivo por el que llevamos adelante esta actividad se fundamenta en la reducción y mitigación de los efectos causados por las inundaciones, la revalorización de la tierra y la mejora en el medioambiente, ya que incrementa la oxigenación del planeta. Está comprobado que la vegetación en el barrio y la ciudad afecta positivamente la calidad del aire. Pero además de esto, permite generar nuevos recursos en la comunidad y dejar capacidades instaladas, ya que los vecinos se interesan en el tema y son partícipes activos de la mejora.

 

La invitación al plantado de arboles fue propuesta como una actividad vecinal, de carácter voluntaria, que incluía un árbol de regalo por cada casa y la ayuda de un voluntario para llevar adelante el plantado en conjunto. La capacitación previa responde las dudas sobre todo el proceso, además de los beneficios, y moviliza el interés y el conocimiento entre los vecinos.

 

Entre las razones por las que ofrecemos en el barrio plantar árboles en las veredas tiene varias justificaciones:

 

  • Reduce la temperatura por la sombra
  • Disminuye la contaminación por los gases de la ciudad
  • Disminuye el consumo eléctrico
  • Reducen la contaminación sonora
  • Aumenta la biodiversidad
  • Mejora la identidad del barrio
  • Salud mental y física de todos
  • Mejora el valor de las propiedades y de la zona

 

Ya se llevaron adelante en el mes de octubre dos brigadas de plantado de árboles financiadas por la empresa Cognizant, y sus voluntarios, junto a las brigadas del Programa de Aldea Global y vecinos convivieron llevando a cabo todas las tareas relacionadas con esta actividad, después de la cuál manifestaron una gran satisfacción con la tarea realizada.

 

 

Durante las últimas inundaciones que afectaron una parte inundable del Barrio Los Ceibos, donde hace dos años HPHA había facilitado la construcción de una ruta de evacuación, el sembrado de árboles alrededor de la misma se había finalizado una semana antes. Con más de un metro de altura de agua quedó demostrada la eficacia de esta estrategia en caso de inundaciones, ya que además de resistir el agua, la hilera de árboles sirvió de guía segura por donde circularon los vecinos sin riesgo a electrocutarse.

 

Estas jornadas de plantación de árboles no fueron acciones aisladas: forman parte de un Programa que implementaremos a mediano y largo plazo. Por lo tanto, nos encontramos gestionando donaciones y contactos con aliados que hagan lo hagan crecer en forma sustentable.

 

Ver el folleto del Programa

El jueves 17 de octubre se realizó nuestro Evento de Recaudación: un momento que nos alegró, emocionó y nos hizo parte, una vez más, de la causa de la vivienda adecuada en Argentina.

 

Gracias al respaldo de quienes nos acompañaron superamos la meta que nos habíamos propuesto pero especialmente, confirmamos el apoyo e interés de personas e instituciones dispuestas a acompañarnos en nuestra misión: construir un mundo donde cada persona tenga un lugar digno para vivir.

 

¿Cuántos intentos seríamos capaces de hacer para llegar a vivir en una casa que consideremos verdaderamente nuestro hogar? En este boletín contamos la historia de Cintia Santamaría, que insistió tres veces seguidas en el proyecto de El Saladero, en Bahía Blanca. Pero hay personas que insisten toda la vida sin llegar a lograrlo.

 

Es por eso que sentir este respaldo nos permite confiar en que podemos hacer más y con más impacto, pero sobre todo, nos reconfirmó que las personas están dispuestas a involucrarse en la solución.

 

Durante esa hermosa y lluviosa tarde en Malba disfrutamos de la presentación del tenor Eduardo Bosio y de una visita exclusiva por Liminal, la muestra de Leandro Erlich.

 

El momento más emotivo fue sin duda el del reconocimiento a nuevos Miembros de Honor, estas personas pilares de la organización, que se brindan incondicionalmente. En esta ocasión fueron distinguidos Adriana Berra, Connie Ledesma y Leo Hernández. El momento fue conducido por Graciela Adán junto a Laura Pellizzatti, Cecilia Mairal y Dani Mintzer, todos ellos pertenecientes a este grupo tan querido y cercano a Hábitat Argentina.

 

Nuestro especial agradecimiento a:

  • Cocoabit Chocolates
  • Chakana Wines
  • Eduardo Bosio
  • Museo de Arte Latinoamericano en Buenos Aires Malba
  • Oleana Jewelry
  • Schenfeld Catering & Gourmet
  • Talo Estudio, fotografía y video
  • Void Mamba

 

Por nuestra misión, debemos hacer más. Gracias por acompañarnos y hasta la próxima.

 

  • Click aquí para ver las fotos.
  • Descargá aquí el programa.

Hace un año y medio contábamos que la familia de Carina y Diego se habían mudado al edificio Estela de Esperanzas. La tranquilidad de su nuevo hogar le dio a Carina el impulso para retomar un sueño largamente pospuesto: estudiar una carrera. Siempre, por una razón u otra, lo había postergado: primero quería estudiar para ser maestra Jardinera y de Nivel Inicial. Con el tiempo se dio cuenta de que quería ayudar a los niños en temas de desarrollo y maduración, por lo que decidió formarse en Psicopedagogía. A su vez, le interesa el abordaje desde las problemáticas familiares y ayudar a los niños a avanzar a su tiempo y a su ritmo. Definir esta vocación no fue fácil, pero ser voluntaria en la parroquia en la que estudian sus hijos y en la Peregrinación Anual Juvenil a Luján sin duda fueron parte de la decisión: “ahí es donde también siento que se necesita mucho de gente con recursos para apoyarlos”.

 

El interés por los estudios siempre estuvo latente: “Este era un tema pendiente por mí y por mis hijos, por todos: es un ejemplo, además de todo lo que hay para estudiar y para conocer.”

 

Entre los factores que contribuirán a concretarlo se cuentan los cambios que vivió Carina desde que se mudó: consiguió un nuevo trabajo cuyo sindicato tiene una universidad que dicta la carrera que quiere seguir, así que ahora sí es algo realizable y accesible.

 

Además de esto, influye en su ánimo la serenidad con la que cuenta, el espacio para estudiar, que sus hijos están cómodos y seguros y especialmente, que la energía que sentía que malgastaba en su vivienda anterior, ahora la puede canalizar hacia los estudios: “Primero es difícil organizarse, cuando salís de un lugar, cuando estás incómodo: este año estoy tranquila, tengo un espacio y puedo abrir lugar para cumplir mis metas. No importa el tiempo que te lleve, sino la satisfacción con la que terminas.”

 

 

Es difícil saber cuántas personas podrían estudiar y formarse si contaran con un espacio seguro y cómodo donde estudiar, en lugar de preocuparse por las condiciones de una vivienda que no brinda las condiciones mínimas como un lugar con una mesa y luz adecuada.

 

Las viviendas deben garantizar espacios en los que las personas puedan llevar a cabo actividades diarias que les permita realizarse y el desarrollo de sus capacidades. Para un niño, adolescente o estudiante es necesario tener un espacio de estudio (mesa, escritorio) y el silencio necesario para concentrarse y poder producir lo que sus estudios requieran.

 

Está comprobado que un niño que cuenta con una casa que contempla estas características se enferma menos, asiste más a la escuela y tienen mejor rendimiento, por no mencionar el factor del stress que implica preocuparse por si hace frío o llueve. El medio ambiente y en particular la casa condicionan la salud física y mental de los niños, y también su desenvolvimiento social. Las condiciones de pobreza son heredadas en generación en generación, por lo que es tan importante generar cuanto antes circunstancias que rompan este ciclo y brinden oportunidades de superación.

 

Estas situaciones alcanzan tanto a los menores como a los adultos: los ciclos educativos truncados muchas veces pueden ser retomados cuando las personas superaron limitaciones de vivienda. Las ganas y la autoestima influyen en querer tomar la decisión de llevar adelante metas de autosuperación como estudiar, además de tener disponible mayor energía y una visión de futuro más positiva.

 

Desde Hábitat para la Humanidad Argentina promovemos el empoderamiento y el desarrollo de las propias capacidades para acceder a la vivienda adecuada. En este proceso la capacitación es parte fundamental. Además de esto, se fomenta la distribución del espacio delimitando las áreas de uso, entre las que se encuentra el lugar para estudio y recreación.

Con el objetivo de brindar un asesoramiento técnico a la Secretaría de Vivienda de la Nación, iniciamos en el mes de agosto una Consultoría relacionada con el tema Alquileres. Esta acción se enmarca en el interés de la Secretaría de incluir como política de Estado al Alquiler Social, considerado como un modo más de acceso a la vivienda de interés social en el país.

 

La Consultoría brindará un documento de recomendaciones que contemple los resultados obtenidos  durante la etapa de investigación y que aporten al diseño de dicho programa nacional y permita su futura implementación en el territorio argentino. El trabajo estará enfocado en la situación de alquileres en su totalidad en 3 de los centros urbanos más poblados del país, uno por región:  Rosario, Mendoza y Salta.

 

Se espera que los resultados de este trabajo aporten a la generación de información que brinde una visión principalmente sistémica sobre el tema. Para esto, se contempló la participación de actores de distintos sectores involucrados: Institutos de Vivienda locales, inquilinos, representantes de inquilinos, referentes de vivienda, organizaciones de sociedad civil y desarrolladores e inmobiliarias.

 

El tiempo planificado para la consultoría es de 4 meses: de agosto a noviembre de 2019.

 

 

Aldea Global es un programa de Hábitat para la Humanidad Internacional que brinda la oportunidad de vivir una experiencia dentro de otra cultura, trabajando junto a personas en necesidad de una vivienda. En el 2019, este programa cumple 30 años uniendo a voluntarios que junto a familias mejoraron sus hogares en más de 40 países en todo el mundo.

 

Los voluntarios han contribuido a más de 9 millones de horas de voluntariado en sitios de construcción, proyectos comunitarios, restauraciones de Hábitat o abogando por la misión. Su pasión por el acceso a viviendas asequibles ha tocado las vidas de millones de familias y, del mismo modo, estas familias han tocado las vidas de quienes trabajaron con ellas. Este sentimiento está en el centro de la misión de la Aldea Global.

 

Aldea Global en Argentina

No importa el idioma, ni el frío ni la lluvia. Cuando los voluntarios llegan a Buenos Aires están de acuerdo en una cosa: poner amor en acción para que una familia pronto pueda vivir en su nueva casa.

 

Con esta actitud, durante diez meses del año recibimos en Hábitat para la Humanidad Argentina a grupos de voluntarios extranjeros que vienen a construir tanto al Barrio Los Ceibos (Partido de La Matanza) como a El Saladero (Ing. White, Bahía Blanca). Ellos donan su tiempo, energía y recursos y ponen lo mejor de sí para impulsar el cambio de vida de las familias que eligieron este camino a través de una casa adecuada y segura.

 

En su viaje de 10 días, invierten la mayor parte del tiempo compartiendo jornadas de 7 horas en las que se llevan a cabo distintos tipos de tareas. Construyen codo a codo con los dueños de casa y sus hijos, con los vecinos que pasan a saludar y se van generando amistades que no conocen barreras culturales.

 

Hay miles de cosas hermosas que pasan durante estos intercambios: en general los voluntarios no hablan español y las familias no hablan inglés, sin embargo siempre encuentran la manera de comunicarse y compartir. Las despedidas son entre abrazos, lágrimas y promesas de seguir en contacto, que se cumplen con mensajes de celular o por redes sociales. Vínculos unidos por vivencias que duran para siempre.

 

Los invitamos a leer una nota de Karen Foreman, pionera del Programa, sobre los inicios de Aldea Global.

+ Info: brigadas@hpha.org.ar

 

Hoy se lo que es Hábitat. A pesar de que he trabajado en Hábitat durante dos años y medio, no fue hasta hoy que realmente entendí de qué se trata.

Según lo prometido, Gabo se aseguró de que me asignaran la colocación de ladrillos en la pared exterior. Nos trajo junto con Ramón, que había establecido las cuerdas para mantener el nivel de ladrillos. Por alguna razón, Ramón piensa que yo hablo español y comenzó a hablar conmigo.

Nos pusimos a trabajar colocando los ladrillos comunes más pequeños encima de la base. Primero, aproximadamente 4 paletas de cemento sobre la base. Luego coloque cuidadosamente un ladrillo encima del cemento sin tocar la cuerda. Presione suavemente el ladrillo hacia abajo en el cemento hasta que quedó al nivel de la cuerda. Hacerlo de nuevo y colocar el siguiente ladrillo a un dedo de distancia del ladrillo anterior. Hacer las cosas bien es extrañamente satisfactorio. Pones unos ladrillos y luego Ramón viene a inspeccionar tu trabajo. A veces hace un pequeño ajuste. A veces levanta el ladrillo y ajusta la cantidad de cemento o mezcla y restablece el ladrillo. Y a veces, mira y dice “bueno” o “está bien”. Esta mañana obtuve 4 “buenos” y 3 “de acuerdo”. Hoy entendí lo que es experimentar Hábitat. A miles de kilómetros de casa, una simple afirmación de un hombre simple y trabajador me alegraba el día.

James Monnier – Voluntario
Senior Development Officer
Habitat for Humanity

Hace pocas semanas celebramos la inaguración de la casa de Jesi y Juan pero días después, él se quedó sin empleo. Gracias a la formación de albañilería que había recibido para construir su vivienda con HPHA, empezó a realizar tareas en casas vecinas como la de Mara y Daniel, que construyen dentro del Programa de Desarrollo de Barrios. Esto hace que hoy cuente con una salida laboral que le permite hacer la transición hacia un nuevo trabajo.

Esta es una historia de superación que merece ser contada, especialmente por la actitud con la que Juan encaró esta situación difícil.

 

¿Cuál era tu trabajo?

Tenía un buen trabajo. Trabajaba en Walmart San Justo, en el área de depósito, haciendo carga y descarga.

 

¿Qué hacías antes de esto?

Soy electricista, y antes de entrar a trabajar a Walmart me dedicada a hacer instalaciones eléctricas desde el comienzo de la construcción de casas, pero nunca me dediqué a la albañilería directamente: si bien fui ayudante, nunca fui oficial albañil.

 

¿Qué es lo que aprendiste durante la construcción de tu casa que ahora te sirve como salida laboral?

Hoy, gracias a la construcción de mi casa, me puedo dedicar a esto.

Me dejó como experiencia que cuando nos proponemos algo lo podemos lograr si ponemos un poquito de nosotros, de nuestra capacitación. Gracias a esto edifiqué mi casa y pude aprender qué era lo mejor para nuestro hogar, para poner nuestra semilla en nuestro hogar, y eso, gracias a Dios, me dio lo que estoy haciendo ahora en la casa de Mara y Daniel: puedo aportar en la construcción, en el revestimiento de la casa, en los detalles que lleva edificar la casa.

 

¿Cómo ves tu futuro laboral?

Si Dios quiere que siga trabajando de esto me gustaría: lo que es investigar y aprender me gusta, hay muchas cosas que todavía me faltan. Este es un trabajo donde todos los días estás aprendiendo algo distinto y me interesa como futuro laboral. También electricidad y plomería, y como me gusta, sé que en el transcurso del tiempo lo voy a estar aprendiendo.

 

En agosto lanzamos una nueva campaña de recaudación que tiene un fuerte llamado a la acción: sumate hoy y abrí una puerta.

 

Aunque parezca que una casa es algo demasiado grande, complicado y costoso, los recursos que aportan los donantes y el apoyo voluntario nos permiten hacerlo posible: escuchar a una madre que cuenta que sus hijos van al colegio todo el año porque ya no se enferman, o a un padre que ya no se preocupa porque la tormenta desarme la casa son suficiente para querer sumar más socios a esta causa. Por nuestra visión, debemos hacer más.

 

Ninguna cantidad es demasiado pequeña y cada aporte hace la diferencia. Quienes confían en Hábitat para la Humanidad Argentina para resolver sus limitaciones de vivienda no son simples espectadores, sino que hacen todo lo necesario para solucionarlo: reciben formación financiera, ayudan a construir sus casas y pagan un préstamo a medida.

 

Este año nuestra meta es llegar a las 10.000 oportunidades brindadas. Con muy poco podemos lograr resultados muy positivos, y esto lo respaldan cientos de familias que conocemos que sólo necesitan una oportunidad para salir adelante.

 

Sumate hoy y abrí una puerta para que más familias puedan acceder a la seguridad, estabilidad económica, educación, salud e igualdad que solamente una vivienda adecuada puede proveer.

 

Doná ahora  través del formulario de donación segura
Consultas: fondohogares@hpha.org.ar
+ Info: Campaña La vivienda es la llave

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