Hábitat para la Humanidad es un movimiento de personas, en Argentina y en todo el mundo, que trabajan juntas para construir comunidades más prósperas al garantizar que cada persona tenga un lugar digno, seguro y asequible para llamar hogar.
En Argentina hemos acompañado a más de 4500 familias a construir su vida en sus términos mediante el acceso a viviendas dignas y asequibles.
Lo hemos logrado al trabajar con ellas para construir, reparar y financiar sus hogares, al innovar en metodologías y al promover políticas que faciliten el acceso a la vivienda para todas las personas.
Estamos convencidos de que hace falta el aporte de cada sector para lograr un cambio sostenido, por lo que siempre buscamos trabajar en alianza. Junto a las propias familias, organizaciones e instituciones locales, empresas, donantes comprometidos y voluntarios, construimos esperanza. Podemos decir, con base en nuestra experiencia, que las mejoras en la vida de las familias repercuten positivamente en la comunidad, buscando luego ayudar a otros vecinos o espacios colectivos dentro de esta. Para Hábitat para la Humanidad Argentina, la problemática habitacional debe abordarse desde una óptica integral, no solamente la vivienda individual, sino el hábitat como un todo.
Anualmente firmamos un Memorándum de Entendimiento y un Convenio con Hábitat para la Humanidad Internacional, que establece los parámetros para la implementación del programa bajo la marca registrada de la organización internacional. Estos acuerdos incluyen estándares de excelencia y la posibilidad de compartir experiencias entre los países.
Nuestra visión
Un mundo donde cada persona tenga un lugar digno donde vivir.
Nuestra misión
En Hábitat para la Humanidad Argentina convocamos a la gente para construir viviendas, comunidades y esperanza.
Nuestros principios
- Demostrar el amor de Jesucristo.
- Enfocarse en vivienda.
- Abogar por la vivienda adecuada.
- Promover la dignidad y la esperanza.
- Apoyar un desarrollo comunitario, transformador y sostenible.

Nuestra historia
A fines de la década del 90, dos grupos de personas, movidas por la solidaridad hacia quienes sufrían problemáticas habitacionales, invitaron a la organización internacional Hábitat para la Humanidad a instalarse en nuestro país. Uno de estos grupos se centraba en una Iglesia Bautista de Luján, mientras que el otro lo lideraba un grupo de maestras del colegio americano Lincoln de Buenos Aires.
Luego de varios años de trabajo en conjunto bajo el liderazgo de Edward Dunsworth, perteneciente a Hábitat para la Humanidad Latinoamérica y el Caribe, se consolidó una organización local que fue aprobada como Asociación Civil en el año 2002. En ese momento, se incorporaron los primeros empleados de la organización y se inauguró la Oficina Nacional.
Los primeros años, el equipo nacional se ocupó de recaudar los fondos para las primeras casas, iniciaron la construcción de dos viviendas en Luján en el año 2003 con donaciones de Maersk, los alumnos del Colegio Lincoln y eventos de recaudación de los voluntarios locales en Luján. En simultáneo, como respuesta a la inundación en la Ciudad de Santa Fe de ese mismo año se aprobó una propuesta de financiamiento internacional para desarrollar una oficina y construir ahí mismo 6 viviendas.
Luego de varios proyectos en diferentes localidades de Luján, Santa Fe, Recreo y Cañada de Gómez, en el año 2008 Hábitat para la Humanidad Argentina tomó la decisión estratégica de desarrollar actividades en la zona de mayor número de viviendas inadecuadas: AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires). Un estudio de diagnóstico y viabilidad determinó 3 iniciativas:
- Desarrollo de barrios en el conurbano.
- Alquileres tutelados para familias “sin techo” viviendo en conventillos, inquilinatos u hoteles pensión de la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires.
- Reciclaje de hogares urbanos también en la misma zona.
Desde sus comienzos Hábitat para la Humanidad Argentina ha sido consciente del efecto de los eventos climáticos (tales como inundaciones, tornados, cenizas de volcanes, aludes) en la vivienda precaria, por lo que ha desarrollado iniciativas de Gestión de Riesgo y Respuesta a Desastres en diferentes comunidades remotas del país y en los lugares donde estamos trabajando.


