Soluciones habitacionales

Dentro de la economía argentina, un gran porcentaje de familias forman parte del mercado informal de la vivienda. Estas familias deben financiar, administrar y construir viviendas a través de sus propios medios escasos. Hábitat para la Humanidad Argentina ha diseñado el modelo de Casa Semilla para familias que no pueden acceder a un crédito de una casa completa, pero que a su vez no tienen viviendas que pudieran mejorar, o que actualmente viven en casas muy precarias. Esta oportunidad les permite construir una casa adecuada a través de fases financieramente accesibles y mejorar de inmediato su calidad de vida. Hábitat para la Humanidad Argentina busca bajar el tiempo que toma a una familia construir un hogar completo mientras que también agrega calidad a la construcción.

La metodología de la Casa Semilla se compone de:
  • 50% de aspectos crediticios y de construcción
  • 50% de capacitación y empoderamiento.
Durante la construcción, que típicamente lleva un año, Hábitat para la Humanidad Argentina acompaña a la familia en el proceso de aprender a gestionar proveedores, albañiles y arquitectos, presupuestos y planos, de manera que pueda ver el crecimiento rápido y eficiente de su Casa Semilla.

En este momento, esta metodología se está llevando a cabo en Desarrollo de barrios.
Dirigido a ofrecer una solución para familias que hoy viven en situaciones de alquileres precarios, se busca atender una de las problemáticas habitacionales urbanas. El conocimiento sobre este tema que ha capitalizado Hábitat para la Humanidad Argentina está basado en la investigación y en la experiencia del proyecto Estela de Esperanzas, que recuperó un espacio deshabitado de la Ciudad para transformarla en 8 departamentos que se alquilan formalmente a familias provenientes de conventillos, inquilinatos u hoteles pensión.
Esta iniciativa, en constante evolución, lleva ocho años incidiendo en el sector y ha tenido numerosos reconocimientos a lo largo de este tiempo.
Este proyecto tiene varias líneas de acción:
  • Busca habilitar departamentos para el alquiler formal a familias que hoy pagan para alojarse en espacios precarios y riesgosos. Esto puede ser por medio de reciclar edificios o departamentos
  • Alquileres Tutelados Edificio Estela de Esperanza: La primera propiedad que adquirió Hábitat para la Humanidad Argentina para este proyecto fue Hernandarias 674, ubicada en el barrio de La Boca en la Ciudad de Buenos Aires. Durante un año, se aseguró el financiamiento necesario para iniciar el proyecto y, después de dos años, se lograron los permisos para iniciar la construcción de un edificio de 8 departamentos. Por medio de una gran tarea de incidencia, paciencia y perseverancia, y con el apoyo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en la última etapa, se consiguió el permiso para desmantelar la estructura en mal estado del viejo conventillo* que se encontraba construido en el lote comprado.
    Durante este tiempo, Hábitat para la Humanidad Argentina dispuso abrir el conventillo y permitir la observación de las condiciones de vida de las personas detrás de las fachadas. Cientos de personas (funcionarios, académicos, ONG, empresarios) visitaron Hernandarias 674 y sus alrededores y, de esta manera, se dio a conocer la realidad de una población invisibilizada por la informalidad de su situación habitacional.
    En el 2011 se lograron las aprobaciones de los planos de desmantelamiento y obra y la construcción se inició en julio de 2012. Casi al mismo tiempo, se comenzó el proceso de selección de las primeras familias del barrio que serían las beneficiarias del proyecto, y que hoy viven en conventillos, inquilinatos u hoteles pensión, por medio de referencias de organizaciones locales. Este proceso tuvo en cuenta la voluntad de la familia de superar su situación de informalidad y su capacidad de asumir la responsabilidad de un pago de alquiler formal, además de los costos de un consorcio. Hoy viven en el edificio 8 familias en condiciones idénticas a cualquier alquiler formal de la ciudad. *Conventillo: (del diminutivo de convento) es como se denomina a un tipo de vivienda urbana colectiva, también conocida como inquilinato, en Argentina, Uruguay, Chile y Bolivia, y casa de vecindad en España. Se trata de una vivienda en la que cada cuarto es alquilado por una familia y en servicios como comedor y baños son comunes para todos los inquilinos.
  • Programa de educación, acompañamiento y empoderamiento de habilidades para los vecinos de la zona Sur de la Ciudad de Buenos Aires. A través de la participación en estos espacios y mejorar su conocimiento sobre la ley de alquileres y derechos de los inquilinos, familias pudieron alquilar formalmente por su cuenta.
La experiencia de Reciclando Hogares:
  • Fue finalista en la categoría International Relief and Development Project of the Year, del concurso Project Management Association del Reino Unido en el año 2009.
  • En abril de 2011, fue reconocida con el premio Ashoka Changemaker: Viviendas Urbanas Sustentables: colaborando para crear ciudades inclusivas.
  • Fue presentada en el 3er Foro de Vivienda de Asia Pacífico, por invitación de Hábitat para la Humanidad Internacional y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja en Bangkok en Septiembre de 2011.
  • Fue presentado durante la participación de Hábitat para la Humanidad Argentina en la conferencia sobre Vivienda y Salud organizada por la Universidad Tres de Febrero a través de su Cátedra UNESCO.
  • En octubre de 2016, en el evento Hábitat III fue presentada la sistematización de la experiencia, la que estuvo a cargo de Ana Cutts (Directora) y de María Elena Acosta, voluntaria a cargo de la sistematización.
  • En enero de 2017, la presentación realizada a la Convocatoria de Prácticas Inspiradoras para la Nueva Agenda Urbana, basada en nuestra experiencia de trabajo en alquileres, recibió una Mención Honorífica por parte de la ONU-HABITAT.
Para conocer más sobre el Diagnóstico de Alquileres Tutelados, haga clic aquí.
El edificio de Hernandarias 674, reinterpreta los motivos y colores de La Boca a fin de buscar una estética armoniosa con su entorno. De esta forma, se revalora el pasado para construir el futuro. Declarado de Relevancia Social, por la subsecretaria de planificación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y de Interés Social por la legislatura porteña. Año 2011.
Desarrollado en el marco del proyecto de Ciudadanía Samsung Nanum Village, junto a la Asociación de Productores AQPEPROA, la Fundación Gran Chaco, AVINA y ACDI, con el objetivo de fortalecer las capacidades de las comunidades rurales del Gran Chaco Argentino y acercar innovaciones tecnológicas y sociales que colaboren con el acceso a servicios básicos. Hábitat para la Humanidad Argentina participa de este proyecto aportando su experiencia y conocimiento relacionado con la vivienda adecuada en el paraje de El Quebracho, Departamento de Ramón Lista, Provincia de Formosa, en la que viven alrededor de 500 habitantes. Cisterna para acopio de agua

 

El proyecto tiene 3 componentes principales:
  • Diagnóstico de las condiciones habitacionales: desde 2015 facilitamos la identificación y diagnóstico de los factores de mayor riesgo en las casas y proponemos soluciones adaptadas a la cultura y realidad local en esta población. Los resultados obtenidos en la primera etapa del trabajo de Diagnóstico, realizado en el 2015 por un grupo interdisciplinario de profesionales, se encuentran disponibles en esta publicación.
  • Basados en el diagnóstico realizado, propusimos brindar respuestas concretas sobre la vivienda adecuada a través de un programa de microcréditos para mejoras y acompañamiento técnico y social. Las familias beneficiarias fueron seleccionadas con base en su nivel de necesidad. Esta etapa finalizó en diciembre 2016 con 34 créditos para mejoras habitacionales y 25 reparaciones menores. En el proceso de adaptación de tecnología, un equipo técnico aportó un diseño de techo recolector de agua de lluvia.
  • La construcción del edificio en el que funcionará el Centro Nanum Village. Entre otras cosas, en esta construcción se demostrarán algunas técnicas apropiadas y sostenibles de construcción y diseño que podrán ser adoptadas por la población local.
El rol del voluntariado: Durante el 2016, se llevaron a cabo dos brigadas de voluntarios procedentes de distintos puntos de Argentina. Fueron coordinados por el equipo local de Hábitat para la Humanidad Argentina y por el Líder de Brigada. Desarrollaron tareas de cavado de zanjas, recolección de paja o botellas para los techos y limpiaron el terreno y prepararon barro para la mezcla de adobe. Además de darle un empuje a las mejoras gestionadas por las propias familias, los voluntarios construyeron vínculos mediante el diálogo e intercambio con las familias en cuyas casas estuvieron colaborando. La realización de esta Brigada propone hacer de puente entre dos realidades: dar a conocer la vida en una zona tan rica como poco visibilizada de nuestro país, y poner el amor al prójimo de voluntarios al servicio de la causa de la vivienda adecuada.

¿CREÉS QUE TODOS MERECEMOS UNA VIVIENDA ADECUADA Y SALUDABLE?