Crisis habitacional: viviendas abandonadas en zonas rurales y falta de recursos para la compra
Por la falta de ingresos suficientes para adquirirlas, los altos costos de las propiedades y la oferta limitada de créditos hipotecarios para la población en general, se acumula un stock de casas deshabitadas en zonas rurales. En estas regiones una de cada cuatro viviendas está vacía. La desinversión en obras públicas empeora la situación en lugares donde solamente el 30% accede a una red de agua potable y apenas el 2% tiene conexión a la red cloacal.
Mientras la Justicia Federal investiga los créditos hipotecarios que el Banco Nación otorgó a más de veinte funcionarios y legisladores del oficialismo, el déficit habitacional por la falta de acceso a una vivienda –que se ha vuelto estructural en Argentina– se profundiza. Pero la crisis no afecta a todas las regiones del país de la misma manera ni ha sido igualmente analizada: una serie de estudios recientes de la Fundación Tejido Urbano busca precisamente entender qué pasa en las zonas rurales, en donde el tema adquiere características particulares. Hay una realidad que sobresale dentro de estas singularidades: una de cada cuatro viviendas está vacía.
A la par, señalan desde la Fundación, existe una demanda insatisfecha generalizada, que persiste por motivos como los bajos ingresos de la población en general, los altos costos de las viviendas, “y una limitada y oscilante oferta de créditos hipotecarios”. El resultado es un “déficit habitacional profundo y un mercado inmobiliario excluyente”.

