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Ese fue el principal mensaje que nos dejaron Judith y Sergio durante la Dedicación de su casa el pasado 7 de diciembre. Esta convicción fue la que tuvieron en todo momento cuando hace casi tres años empezaron la autogestión de su vivienda con HPHA, y fue lo que revivieron en estos días al evocarlo. Fue un momento de muchos recuerdos, entre ellos, los de los voluntarios de brigadas, especialmente de la empresa Samsung, de Aldea Global, y los de vecinos que les prestaban agua y electricidad para la obra.

 

En medio de la emoción, compartimos este momento con familiares como la tía Lucy y amigos como Marcelo, que acompañaron desde la primera brigada y hasta recordaron la primera vez que se pusieron el casco para ayudar a construir.

 

El matrimonio había elegido el barrio Los Ceibos para formar su familia, aunque son oriundos de distintas ciudades del país. Llegaron a HPHA a través de un cartel que vieron en el barrio y mandaron un mail al equipo. En ese momento vivían en una habitación alquilada y con muy pocas comodidades y al poco tiempo ya estaban construyendo su casa con Zoe (hija mayor) casi bebé y Judith embarazada de Ámbar.

 

Quienes los conocen saben lo organizados y emprendedores que son: al momento de la Dedicación ya están finalizando la ampliación de la casa (2 habitaciones más), en parte gracias a los conocimientos de albañilería que adquirió Sergio durante la experiencia. Pregonando con el ejemplo y con mucha pertenencia al barrio, animaron a varias familias vecinas y amigas a que se acercaran también y que hoy forman parte del proyecto.

 

Finalizando el 2019, reconocen la inmensa felicidad de saber que sus hijas crecen en una casa segura y terminada. Estas palabras de Judith nos parecen las mejores para terminar el año:

 

 “El hecho de tener un hogar es realmente un sueño. Aunque a veces se hace difícil, es lo mejor que te puede pasar y con esfuerzo se puede lograr. Ver que hay personas que te pueden ayudar y tender una mano en tiempos difíciles y saber que no estás solo, es lo mejor, es impagable.”

Cintia y Martín están juntos hace 10 años y ambos nacieron en El Saladero. Son padres de Valentín, que ya cumplió 2, y ambos tienen distintos trabajos y cuentan con ingresos informales. Tienen el terreno desde hace cinco años, donde vivían en una casa chica de chapa y madera, un antiguo vagón de tren, que con mucho esfuerzo recuperaron para convertirlo en su vivienda.

 

Siempre con la ilusión de poder construir, la familia participó activamente en los Ciclos de Talleres y en las actividades comunitarias desde que HPHA inició sus actividades en alianza con DOW Argentina, hace tres años en Bahía Blanca. Con mucha constancia y esperanza se presentaron en tres ocasiones como postulantes para la Casa Semilla, y fue en diciembre de 2018 que recibieron la noticia de que habían sido seleccionados para la autoconstrucción.

 

Después de la inauguración de su nueva Casa Semilla, el pasado 18 de octubre, Cintia recuerda:

 

Conocimos a Hábitat hace tres años. Eramos poquitos porque la gente no cree, te dicen del proyecto y vos decís, es mentira. Hasta que no ves, no creés.

Eramos cuatro familias anotadas, y estaba mi hermana entre ellas hasta que Silvana salió seleccionada. Y yo dije, voy a seguir intentando, no me voy a quedar con los brazos cruzados. Tuvimos que esperar un año más, y me volví a anotar.

Volví a hacer los cursos de un mes que hay que hacer y volví a quedar preseleccionada con la familia de Carolina Salazar, que quedó seleccionada. Me puse feliz porque ella realmente lo necesitaba por sus hijos.

Y la tercera les dije, este año no me voy a anotar porque no quiero ilusionarme nuevamente, pero Marina (equipo HPHA) me insistió. 

 

En febrero de 2019 se realizó la Palada Inicial y comenzaron el proceso de autoconstrucción de la casa que fue terminada e estamos inaugurando por contar con todas las etapas finalizadas el viernes 18 de octubre de 2019.

 

Fue un año con muchas emociones. En diciembre firmamos el contrato y a fines de febrero empezamos con la palada inicial que fue lo más lindo: hicimos la platea y una semana después vinieron voluntarios de Estados Unidos (Programa de Aldea Global) y estuvieron trabajando en casa. Vinieron con la platea y cuando se fueron ya estaban todas las paredes.

 

Al momento de pensar en los agradecimientos, Cintia evoca a los voluntarios, a las brigadas de Dow, de Banco Patagonia y a su propia familia, sin la cual no hubiera podido encarar este cambio en su vida.

Durante el mes de junio celebramos junto a cinco familias que habían terminado de auto-gestionar la construcción de sus casas en el barrio Los Ceibos, González Catán, Partido de La Matanza, en el marco del Proyecto de Desarrollo de Barrios.

 

Cuando una familia termina su casa y se encuentra viviendo en ella, proponemos hacer una celebración especial para compartir este momento con quienes formaron parte. Nuestra identidad cristiana nos guía a bendecir el resultado del esfuerzo que dará calor y acogerá al hogar a partir de ese momento, y cada una lo hace (o no), según su credo.

 

En este emotivo cierre de etapa, los dueños de casa hacen un recuento de todo lo que lograron y son un testimonio para tantas personas que esperan la fuerza y la oportunidad de una vida mejor.

 

Estas casas se concretaron gracias al auspicio de las empresas Bloomberg, IRSA, P&G, y el apoyo de Acindar, BAEL, Basani, Holcim y Shell, además de la invalorable movilización de cientos de voluntarios y de Aldea Global que brindaron su ayuda para que fuera posible.

 

Les presentamos a las familias que Dedicaron su casa en junio y que son un ejemplo para todos:

Norma y Jorge
Gimena y Orlando
Carla y Rolando
Daniela y Diego
Jesica y  Juan

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¿CREÉS QUE TODOS MERECEMOS UNA VIVIENDA ADECUADA Y SALUDABLE?