Una inmobiliaria social para conectar viviendas vacías con inquilinos
Hábitat para la Humanidad Argentina lanzó la Inmobiliaria Social, un modelo de intermediación habitacional que busca reducir la brecha entre la oferta de vivienda ociosa y la demanda de familias que pueden pagar un alquiler pero no logran cumplir los requisitos formales del mercado. El proyecto se presenta como una respuesta a una paradoja que se refleja en los datos de la realidad porteña. Mientras las viviendas vacías ascienden a 228.000, son cada vez más las personas que buscan alquilar y no pueden.
En la ciudad de Buenos Aires, el 35,3% de los hogares alquila. Esa cifra ascendió un 66% entre 2018 y 2023, al mismo tiempo que creció la cantidad de inmuebles ociosos y disponibles para alquilar que representan el 13,8% del total. «Dentro de los diversos actores claves que conforman el ecosistema de la vivienda, hay un consenso generalizado de la necesidad de innovar para poder reducir el déficit habitacional creciente. Por otro lado, hay también consenso alrededor del alquiler social como una solución posible y adecuada para el actual contexto». Así lo explicó Cecilia Mosto, directora de la consultora CIO.
El modelo opera sobre dos ejes. Por un lado, identifica propiedades que no pueden alquilarse por procesos legales inconclusos o problemas de habitabilidad. Como refacciones que resultan muy onerosas para sus propietarios o sucesiones no concluidas. Frente a esas situaciones, la organización desarrolla un modelo de reformas y revalorización para poner la vivienda en condiciones de ser alquilada, que se financiará a medida que se cobra el alquiler. También avanza en alianzas con actores clave para asesorías y acompañamiento.

