Alquileres Justos. Soluciones urbanas para Buenos Aires – María Elena Acosta

Estudio que describe la experiencia de Hábitat para la Humanidad Argentina en la ejecución del proyecto Soluciones Urbanas para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cuyo objetivo ha sido que familias que vivían en conventillos, hoteles e inquilinatos accedan a Alquileres Justos.

Las problemáticas habitacionales en las ciudades son tan diversas como complejas.

El sueño de la casa propia, tan típico en los barrios y asentamientos, se complica aún más en zonas urbanas densamente pobladas, donde ya no hay disponibilidad de terreno. Difícil hablar de “suelo seguro” en barrios donde ya no hay suelo. En los asentamientos urbanos informales (villas) de la Ciudad de Buenos Aires, hoy se escucha hablar de “vender espacio aéreo”. Del sueño de la casa propia en suelo seguro pasamos al ruego del alquiler en espacios precarios e inseguros.

En la Ciudad de Buenos Aires hay más de cien mil familias que, desde hace generaciones, viven en conventillos, inquilinatos y hoteles pensión, pagando montos considerables para habitar algún rincón con baño y cocina compartidos, paredes de madera deterioradas por más de cien años y entornos oscuros e inseguros.

Al menos una vez por año, la Ciudad de Buenos Aires lamenta tragedias con víctimas fatales por incendios en estos espacios. Mientras sus padres forjan un ingreso como pueden, muchos niños quedan solos, encerrados con llave en habitaciones hacinadas. En estos lugares, con instalaciones eléctricas peligrosas y sobrecargadas por ventiladores, cocinas o calentadores, son frecuentes los incendios en los que los niños quedan atrapados.

Lejos del sueño de la casa propia, la búsqueda se concentra en alquilar algún espacio menos inseguro.

En la Ciudad de Buenos Aires, durante los últimos ocho años se han vivido momentos tensos por conflictos sociales generados por la toma de plazas o espacios verdes por parte de familias inquilinas de estos espacios de alquiler precario. En esos momentos, periodistas y académicos se han extendido en las justificaciones de las soluciones no ejecutadas y en las promesas de respuestas que vendrían.

Hábitat para la Humanidad Argentina, en el año 2007, asumió la responsabilidad de ser una organización de vivienda radicada en la Ciudad de Buenos Aires y lanzó su primer Estudio de Factibilidad de Intervención en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

En los años que siguieron, la organización construyó 22 viviendas y realizó 118 mejoramientos en el conurbano bonaerense. Pero también comenzó un largo camino de incidencia en una temática habitacional urbana poco difundida en aquel momento: la crisis del alquiler precario.

Mientras otros debatieron, hablaron y prometieron, HPHA construyó un edificio de ocho departamentos en el barrio de La Boca para promover el Alquiler Justo, sin garantías propietarias ni discriminación hacia familias con hijos. Hoy, ocho familias provenientes de conventillos e inquilinatos pagan un alquiler de mercado y las expensas correspondientes al mantenimiento del edificio.

Fue un camino que llevó a HPHA a debates sobre patrimonio histórico, al desafío de la construcción sin corrupción en la Ciudad de Buenos Aires, a reconocimientos y asociaciones con los sectores privado, público y de la sociedad civil. Pero, principalmente, fue un camino que posicionó a HPHA como la organización referente en la temática del alquiler urbano en la Ciudad de Buenos Aires.

Esta recopilación de un camino de casi diez años fue posible gracias al trabajo académico y profesional de María Elena Acosta Maldonado, así como a la visión y convicción del equipo de HPHA. Su propósito es contribuir a la construcción de estrategias de soluciones urbanas responsables que respeten el Derecho a la Ciudad y promuevan ciudades inclusivas y sostenibles, basadas en la facilitación de suelo seguro para las familias.

En este libro se documenta una experiencia. No es un modelo. No pretende ser la respuesta.

¿Fue una locura que una ONG pequeña encarara la construcción de un edificio en un barrio histórico de una ciudad como Buenos Aires? Tal vez. Pero, en todo caso, es la misma “locura” que impulsa a cada familia en los barrios de producción social del hábitat cuando levanta una casa. Más que una locura, es la convicción de lograr un sueño.

La convicción de las familias que logran construir sus casas inspiró a HPHA. Ojalá nuestra convicción, como ONG que logró construir un edificio de alquiler justo, inspire a quienes tienen la posibilidad y los recursos de proyectar estrategias de impacto y escala.

Share it on

DEJA UN COMENTARIO

Your email address will not be published. Required fields are marked *

3 + dieciocho =

Ayudános a ayudar a las familias de nuestro país. ¡Unite a nuestra causa!