Informe de Ciudades

La crisis de la vivienda: desafíos globales y el trabajo de Hábitat para la Humanidad Argentina  

La problemática de la vivienda, según el Informe Mundial de las Ciudades 2026 de ONU-Hábitat, se presenta como un problema con varias dimensiones: la urbanización rápida y la inclusión oficial de este tipo de zonas (los asentamientos informales) en el tejido urbano; el desplazamiento por conflictos y crisis climática; la construcción o adecuación de nuevos hogares teniendo en cuenta el rendimiento ambiental; y la asequibilidad, que, más allá de los derechos humanos básicos, afecta el derecho de las clases trabajadoras a acceder a una vivienda propia o a un alquiler.  

Según sus estimaciones, hasta 3.400 millones de personas en el mundo carecen de acceso a viviendas seguras, protegidas y adecuadas.  

En Argentina, desde Hábitat para la Humanidad entendemos este informe a partir de su premisa de que la vivienda es de suma importancia para la salud, el trabajo y la educación, comprendiendo esta problemática en el marco de nuestras necesidades particulares.  

La problemática se nos presenta como un limitante para que un importante sector de la población pueda acceder a la seguridad e incorporarse al mercado laboral y al mundo educativo. En nuestro país existen millones de viviendas inadecuadas que, con el trabajo de Hábitat para la Humanidad Argentina, se pueden convertir de un problema en una solución, para darles a las personas el impulso que necesitan para progresar.  

Por supuesto, no lo hacemos solos, sino en conjunto con una red de empresas e instituciones aliadas que nos proporcionan recursos, como materiales de construcción o trabajo profesional, y con donantes individuales. También, tal como sugiere el informe de la ONU, promovemos la coordinación con organismos públicos locales y nacionales. 

Con respecto a la dimensión ambiental de la problemática, en Hábitat hemos resuelto un problema del barrio Los Grillos en Pilar utilizando biodigestores ecológicos para la descarga cloacal, en colaboración con Rotoplas, considerando la importancia de la sostenibilidad ambiental de los barrios y las viviendas.   

Otra de las dimensiones son los problemas más urgentes, como los desplazamientos, e inmediatos, como las catástrofes naturales. Sobre esto, el informe nos indica que, más allá de los acontecimientos en nuestro país, esta dimensión abarca a refugiados, desplazados internos, desalojados y personas sin hogar.   

A fines de 2024, 123,2 millones de personas estaban desplazadas forzosamente por persecución, conflictos, violencia o violaciones de derechos humanos, y otros 9,8 millones se encontraban desplazados internamente por desastres naturales; además, al menos 64 millones de personas fueron desalojadas de asentamientos informales por procesos de desarrollo urbano entre 2003 y 2023  

Con respecto a la asequibilidad de la vivienda, en Hábitat Argentina pusimos en marcha una Inmobiliaria Social para que propietarios puedan incorporar al mercado inmuebles que necesitan adecuaciones, y para que inquilinos con ingresos informales demostrables puedan acceder a un contrato de alquiler y a un seguro de caución, en parte porque entendemos que el crédito ha bajado y que el sistema bancario no prevé herramientas crediticias para las necesidades de los inquilinos.  

En resumen, el informe nos plantea que un cambio sistémico coordinado, a través de la cooperación y el multilateralismo, es fundamental para un desarrollo sostenible, un cambio en el que Hábitat para la Humanidad Argentina ha tomado partido desde hace más de dos décadas, siendo una de las partes colaborativas que lo favorecen.  

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