Inmobiliaria social: la propuesta para conectar viviendas vacías con personas excluidas del mercado formal del alquiler
¡Hola! La semana pasada, como les anticipé, conversé con Bárbara Bonelli, directora ejecutiva de Hábitat para la Humanidad Argentina, sobre una iniciativa que busca responder a una de las mayores paradojas habitacionales del país: mientras miles de viviendas permanecen vacías, muchas personas con capacidad de pago no logran acceder a un alquiler formal porque trabajan en la economía informal.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el porcentaje de hogares que alquilan creció un 66% entre 2018 y 2023. Al mismo tiempo, unas 228.000 viviendas permanecen vacías, el 13,8% del parque habitacional. Frente a esa paradoja, Hábitat para la Humanidad Argentina lanzó una Inmobiliaria Social, un modelo de intermediación que busca conectar propietarios de inmuebles vacíos con familias que cuentan con capacidad de pago, pero quedan excluidas del mercado formal por no tener recibo de sueldo, garantía propietaria u otros requisitos exigidos para alquilar. La propuesta parte de una premisa simple: el problema no es únicamente la falta de viviendas, sino la incapacidad del mercado para conectar una oferta ociosa con una demanda que hoy permanece excluida.
Sobre el contexto, la directora ejecutiva de Hábitat para la Humanidad Argentina Bárbara Bonelli sostiene que una parte importante de las propiedades se compra como reserva de valor y permanece vacía. Al mismo tiempo, el 43,2% de los trabajadores de la Ciudad de Buenos Aires se desempeña en la economía informal. Aunque muchas de esas personas tienen ingresos suficientes para afrontar un alquiler, no pueden demostrarlo ante una inmobiliaria o acceder a un seguro de caución.

