Cristina en Argentina

Por: Alejandra Zúñiga

Luego de vivir durante años en una casilla de madera de 4 x 4 metros, con su esposo y tres hijos, Cristina Anríquez-Liel dijo “basta”.  “Tenía que tener algo más, porque viví así toda la vida (…) el frío, la lluvia y prevenir que no se viniera abajo era demasiado”, señaló esta ama de casa argentina, vecina del barrio Los Ceibos, en la localidad González Matán, en el Gran Buenos Aires.

 

Tomó coraje para cumplir su sueño al ver voluntarios de Hábitat Argentina en su barrio. Acompañada por su hermana, participó en los talleres de economía y vivienda que imparte Hábitat y que son obligatorios para aquellos que aplican al proyecto “Desarrollo de Barrios”.

 

“Me sirvieron para darme cuenta de lo que gastaba, en qué podía ahorrar, cómo quería llevar nuestra casa y cómo iba a construirla”, dijo.  Cuando recibió la noticia de haber sido seleccionada, su esposo Diego le preguntó “¿Cómo lo vamos a pagar?”. Y ella le respondió: “Sí vamos a poder”.

 

Nueve meses desde la palada inicial, la familia vio su sueño hecho realidad: una casa completa, con piso, cerámica, paredes, baño, luz, agua. Sin embargo, Cris sabe que el proceso no acaba ahí: su familia paga cada mes la cuota para devolver los préstamos que Hábitat Argentina le brindó.

 

Lo vive con un sentimiento de privilegio, sabiendo que así están ayudando a otras familias a construir otro hogar como el suyo. “Siempre vamos a pagar… Yo les pregunto a los chicos de Hábitat Argentina cuántas casas vamos. Me pongo contenta, me gustaría recorrer todas las casas que se hicieron”.

¿CREÉS QUE TODOS MERECEMOS UNA VIVIENDA ADECUADA Y SALUDABLE?